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13 de mayo de 2010

fui al río...


fui al río, y lo sentía
cerca de mí, enfrente de mí.
las ramas tenían voces
que no llegaban hasta mí.
la corriente decía
cosas que no entendía.
me angustiaba casi.
quería comprenderlo,
sentir qué decía el cielo vago y pálido en él
con sus primeras sílabas alargadas,
pero no podía.

regresaba
-¿era yo el que regresaba?-
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
de pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
corría el río en mí con sus ramajes.
era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
me atravesaba un río, me atravesaba un río!

juan l. ortíz

8 de mayo de 2010

gloria

hay momentos que el reloj se empecina en atrapar en un mínimo temblor, sin saber que en ellos entra el mundo. instantes de una quietud blanda que nos acaricia y arropa. inagotables, efímeros, frágiles como el tiempo. sin anunciarse, se presentan para robarnos la voz y llevarnos de la mano a pasear por patios de antes con blancos de antes y risas de antes. eternidades de un segundo de esas que nos dejan todo el cuerpo hecho sonrisa, de esas que casi nos dan la ubicación exacta del alma

29 de abril de 2010

canicas... bolitas...


como quieran llamarlas, esas pequeñitas esferas de vidrio tienen un poder mágico. me resulta maravilloso verlos jugar, siempre concentrados y atentos a las reglas. juego y reglas van ordenando y significando el espacio y el momento. turnos, perdidas, ganadas, distancias y posiciones, todo obedece a normas implícitas en el mismo juego. ellos no las crearon ni las impusieron, simplemente las ponen en práctica, como lo hicieron sus papás y sus abuelos, jugando. en pekín o en madrid, en marruecos o en bogotá con mínimas diferencias el juego está y lo más maravillorso es que está desde siempre. cuando los veo jugar a las bolitas no puedo dejar de pensar en que juegan, sin saber, un ritual milenario.

20 de abril de 2010

la señorita zettel


— ud. no entiende, mocosito, este libro no puede salir de la biblioteca... ¿dejárselo hojear? ¡con esas manos sucias! no, no, no... parece que no está escuchando... deje quieto ese otro libro, que tampoco sale de la biblioteca. pero que me importa a mí que la maestra le haya encargado buscar sobre los dioses griegos o sobre las monocotiledoneas... de mi biblioteca no sale ningún libro y menos para terminar en manos rapaces pegoteadas de chcolate... vaya, vaya que ya tocó la campana y lo esperan en el aula... habrase visto, pretender llevarse un libro... pero qué descaro el jovencito...

cualquier parecido con la realidad no es coincidencia

19 de marzo de 2010

uno... dos... tres...



dónde se esconden los sueños?

los sueños blandos de pan con mateca y café con leche.

dónde se ocultan mientras distraídos contamos la vida?

escurridizos y disimulados esperan pacientes a que una baldosa floja nos ponga frente a frente.

hay que correr, hasta las mejillas más coloradas, hasta el pinchazo en las piernas, hasta el aire espeso. hay que correr y llegar primeros. hay que cantarles la pica.

12 de febrero de 2010

gatuno

sobre la ventana, negro y alerta, espera. mientras todos dormimos él espera que baje la luna llena. ella viene silbando con su morral bordado repleto de historias para contar. juntos se acurrucan en la ventana, él escucha y ella cuenta de nubes y estrellas, de mares extraños y peces dorados, de bosques de mármol y pájaros como la luz. cuenta lentamente, hilvanando el relato con las horas, cuenta y lo espía de reojo. un bostezo, otro y otro más, ya casi él está dormido. un ronroneo y un suspiro, ella se para despacito, le sopla un beso y silbando se cuelga el morral. ya es muy tarde, ya está viniendo el sol.

26 de enero de 2010

volviendo

todavía estoy volviendo, intentando llegar de las vacaciones... tratando de conectarme, enchufarme, encenderme...
enero fue flotar, flotar el cuerpo, flotar la mente, lejos de la computadora, la mesa de trabajo, el teléfono y el celular. días con un rítmo más lento, como siempre de visita y sin apuros. con tiempo para escuchar y para mirar, para detenerse y sentir. enero reconfortante.
un poco extraño sin el lápiz pero sin extrañar el lápiz, con la tranquilidad de saber del reencuentro. sin apresuralo ni posponerlo, disfrutándolo, saboreándolo como un fruto exótico y placentero.
todavía floto mecida por el vaivén de los últimos días de enero, colándome entre sus calores y sus sombras. ya voy volviendo... con la frente marchita dice el tango, yo la traigo tupida de pimpollos y brotes, más verde que nunca, dispuesta a florecer multicolor.

29 de diciembre de 2009

tiempo

el tiempo vuela, el tiempo canta, anuncia tormentas y tardes soleadas. con cada pluma perdida seca una lágrima y alienta una risa. él conoce de misterios y paciencias, trina suave guiando los días, poniendo en fila los segundos, minutos y horas. el tiempo anida en mi corazón acurrucando bajo sus alas mis más bellos recuerdos.

25 de noviembre de 2009

en el camino


siempre vamos solos en el viaje, llevando a cuestas lo que somos, lo que tenemos, lo que deseamos. el camino se curva, se endereza, se prolonga en una cuesta enorme o desciende bruscamente. a nuestro paso van cambiando los días por las noches, los vientos empujan las lluvias y aprendemos cómo perfuman los jazmines en primavera. algunas veces el recorrido nos regala un misterio, nos encontramos con otras soledades que nos alegran, que por un momento fugaz hacen que creamos que ya no estamos solos. seguimos andando con una sonrisa colgada en el corazón.

18 de noviembre de 2009

japonésico

una musa viajera vino a visitarme anoche, llegó no sé muy bien cómo desde lejos lejísimo. trajo flores de ciruelo, arroces y pagodas. se paseó por mi mesa de trabajo y dejó a sasuke y a azumi, visitantes silenciosos y diminutos.

20 de octubre de 2009

dulces sueños

algunas noches el sueño juega a la escondida en los pliegues de la almohada.
dicen que una forma de conjurarlo es contar ovejas, pero esas noches en que está empecinado en no venir las ovejas son tantas que ya ni caben en el dormitorio. van entrando de una en una por la ventana con un saltito gracioso, dan una vueltita y buscan su lugar. cien... ciento una... ciento dos... se apilan a los pies de mi cama y pastan en la alfombra. algunas, las más audaces, suben al ropero y miran desde la altura con cara de triunfo, otras quedan echadas bajo el velador pensando que es un fresco ombú. mi dormitorio se puebla de ovejas que balan una canción de cuna, entonces la noche me regala un beso, llama al sueño y lo hace danzar por el borde de las sábanas. así, entre danza y arrorró, me voy durmiendo.

14 de octubre de 2009

gato blanco gato negro


gato negro, gato blanco. gato blanco en la noche negra, gato negro en el día claro.
mi alegría en la tristeza y mi lágrima en la risa.
así voy a veces, corriendo entre opuestos que equilibran la balanza del alma. haciendo de ausencias presencias eternas, encontrando en dónde ya no hay y atesorando lo que queda.
el vacío es lo que de voy llenando, lo que voy moldeando, pero de alguna manera el vacío no deja de estar. ya no tiene ese nombre, puede ser melancolía, recuerdo o nostalgia pero siempre hay un gato negro en al día claro y por suerte, un gato blanco que ronronea en la noche negra.

5 de octubre de 2009

buen día!!

buen dia!!! mmmmbbbbsssgggrrsss...
bostezo de oso, mucha fiaca, ahhhhhggg, desperezarse y poco a poco arrancar.
ponerse en marcha no es fácil, la almohada no se despega, el telón del sueño se va abriendo lento, leeeento y siempre deja alguna hilacha enganchada en una pestaña.
pasta y cepillo para barrer el sabor de la modorra, aahahahggghhh… todavía queda un resto de noche revoloteando, todavía el mundo es una sábana inmensa.
el peine hace volar los últimos pedacitos de pereza y, como un arado, prepara los surcos donde va a germinar el día que empieza.

2 de octubre de 2009

bocetos




un potpurrí de bocetos
algunos ya han crecido, pasado de grado y se graduaron en acrílico y otros siguen en salita azul.
con los bocetos, dibujijijis, nunca se sabe. a veces paren "ni", ahí, chiquititos, medio despeinados, casi dibujo pero no, y de sopetón se despiertan saltando y no paran de crecer y regalan colores y formas. también están los petiteros, esos que se llevan el papel por delante y en cuanto los apuras un poquito se encogen, se quedan muditos, tiesos y tímidos.

30 de septiembre de 2009

qué busca la bruja?

busca la bruja, busca con esmero. busca de abajo arriba y de arriba abajo. busca en el horizonte y en los zócalos, busca en un rayo de sol y en la punta del zapato. busca adentro y busca afuera, con paciencia, con lupa, con mapas. busca y se desespera. tanto busca, nunca encuentra. tanto busca que ya ni recuerda.