20 de octubre de 2009

dulces sueños

algunas noches el sueño juega a la escondida en los pliegues de la almohada.
dicen que una forma de conjurarlo es contar ovejas, pero esas noches en que está empecinado en no venir las ovejas son tantas que ya ni caben en el dormitorio. van entrando de una en una por la ventana con un saltito gracioso, dan una vueltita y buscan su lugar. cien... ciento una... ciento dos... se apilan a los pies de mi cama y pastan en la alfombra. algunas, las más audaces, suben al ropero y miran desde la altura con cara de triunfo, otras quedan echadas bajo el velador pensando que es un fresco ombú. mi dormitorio se puebla de ovejas que balan una canción de cuna, entonces la noche me regala un beso, llama al sueño y lo hace danzar por el borde de las sábanas. así, entre danza y arrorró, me voy durmiendo.

6 comentarios:

alicia randazzo dijo...

ahhh... hermosas tus ovejas.... sabias que estamos trabajando todas con ovejas?? un texto que nos dió Valeria...tarea para el sábado... Tarea cumplida... a dormir!!!!( ciento uno..ciento dos...)

heredizante dijo...

no sabía!!! jajaja... fue de casualidad total!

m a r i e l a dijo...

aayyy que lindas son tus ovejas!
a mí en el taller me tocó con un material dificil, las sanguinas, está bueno experimentar un poco!
te felicito andre!
te mando un besote! espero verte!:)

heredizante dijo...

ay marie.... yo con la sanguina hago un enchastre!!! espero que logres domar al monstruo rojizo...

m a r i e l a dijo...

jajja yo tambien! no sabes lo que son mis manos! va.. todo! jejeje
está bueno! hay que experimentar tambien no?
besito! y ya subiré algo :)
nos vemos el sábado!

Romina dijo...

Que hermosura!!! Son tan rulientas estas ovejitas! Muy linda la ilustracion, pero me encantan tus textos, son super poeticos!

Siempre un gusto pasar por aca! Gracias por el mensaje en mi blog, que bueno que te gusto. Besos.