29 de abril de 2010

canicas... bolitas...


como quieran llamarlas, esas pequeñitas esferas de vidrio tienen un poder mágico. me resulta maravilloso verlos jugar, siempre concentrados y atentos a las reglas. juego y reglas van ordenando y significando el espacio y el momento. turnos, perdidas, ganadas, distancias y posiciones, todo obedece a normas implícitas en el mismo juego. ellos no las crearon ni las impusieron, simplemente las ponen en práctica, como lo hicieron sus papás y sus abuelos, jugando. en pekín o en madrid, en marruecos o en bogotá con mínimas diferencias el juego está y lo más maravillorso es que está desde siempre. cuando los veo jugar a las bolitas no puedo dejar de pensar en que juegan, sin saber, un ritual milenario.

20 de abril de 2010

la señorita zettel


— ud. no entiende, mocosito, este libro no puede salir de la biblioteca... ¿dejárselo hojear? ¡con esas manos sucias! no, no, no... parece que no está escuchando... deje quieto ese otro libro, que tampoco sale de la biblioteca. pero que me importa a mí que la maestra le haya encargado buscar sobre los dioses griegos o sobre las monocotiledoneas... de mi biblioteca no sale ningún libro y menos para terminar en manos rapaces pegoteadas de chcolate... vaya, vaya que ya tocó la campana y lo esperan en el aula... habrase visto, pretender llevarse un libro... pero qué descaro el jovencito...

cualquier parecido con la realidad no es coincidencia

6 de abril de 2010

tesoritos