15 de junio de 2010

entre vectores


algunas viñetitas que nacieron del lápiz y terminaron entre vectores y nodos...

13 de mayo de 2010

fui al río...


fui al río, y lo sentía
cerca de mí, enfrente de mí.
las ramas tenían voces
que no llegaban hasta mí.
la corriente decía
cosas que no entendía.
me angustiaba casi.
quería comprenderlo,
sentir qué decía el cielo vago y pálido en él
con sus primeras sílabas alargadas,
pero no podía.

regresaba
-¿era yo el que regresaba?-
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
de pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
corría el río en mí con sus ramajes.
era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
me atravesaba un río, me atravesaba un río!

juan l. ortíz

8 de mayo de 2010

gloria

hay momentos que el reloj se empecina en atrapar en un mínimo temblor, sin saber que en ellos entra el mundo. instantes de una quietud blanda que nos acaricia y arropa. inagotables, efímeros, frágiles como el tiempo. sin anunciarse, se presentan para robarnos la voz y llevarnos de la mano a pasear por patios de antes con blancos de antes y risas de antes. eternidades de un segundo de esas que nos dejan todo el cuerpo hecho sonrisa, de esas que casi nos dan la ubicación exacta del alma

29 de abril de 2010

canicas... bolitas...


como quieran llamarlas, esas pequeñitas esferas de vidrio tienen un poder mágico. me resulta maravilloso verlos jugar, siempre concentrados y atentos a las reglas. juego y reglas van ordenando y significando el espacio y el momento. turnos, perdidas, ganadas, distancias y posiciones, todo obedece a normas implícitas en el mismo juego. ellos no las crearon ni las impusieron, simplemente las ponen en práctica, como lo hicieron sus papás y sus abuelos, jugando. en pekín o en madrid, en marruecos o en bogotá con mínimas diferencias el juego está y lo más maravillorso es que está desde siempre. cuando los veo jugar a las bolitas no puedo dejar de pensar en que juegan, sin saber, un ritual milenario.

20 de abril de 2010

la señorita zettel


— ud. no entiende, mocosito, este libro no puede salir de la biblioteca... ¿dejárselo hojear? ¡con esas manos sucias! no, no, no... parece que no está escuchando... deje quieto ese otro libro, que tampoco sale de la biblioteca. pero que me importa a mí que la maestra le haya encargado buscar sobre los dioses griegos o sobre las monocotiledoneas... de mi biblioteca no sale ningún libro y menos para terminar en manos rapaces pegoteadas de chcolate... vaya, vaya que ya tocó la campana y lo esperan en el aula... habrase visto, pretender llevarse un libro... pero qué descaro el jovencito...

cualquier parecido con la realidad no es coincidencia

6 de abril de 2010

tesoritos