
sigo jugando... los pinceles me miran celosos, todavía no se dieron cuenta que no los dejo por nada!

sobre la ventana, negro y alerta, espera. mientras todos dormimos él espera que baje la luna llena. ella viene silbando con su morral bordado repleto de historias para contar. juntos se acurrucan en la ventana, él escucha y ella cuenta de nubes y estrellas, de mares extraños y peces dorados, de bosques de mármol y pájaros como la luz. cuenta lentamente, hilvanando el relato con las horas, cuenta y lo espía de reojo. un bostezo, otro y otro más, ya casi él está dormido. un ronroneo y un suspiro, ella se para despacito, le sopla un beso y silbando se cuelga el morral. ya es muy tarde, ya está viniendo el sol.
